domingo, 7 de junio de 2015

- Etiquetas -

(No aptos para quienes no quieran cambiar el mundo)

  No me importa que en las fotos se vea mi panza, a pesar de no ser un esqueleto andante. Yo como porque me gusta y porque es necesario para vivir, y vomito cuando mi estómago me lo pide, no me obligo a hacerlo para que me elijan en una agencia. 
  No quiero ser alguien por mi cara o mi físico, quiero serlo por la poca o mucha cultura e inteligencia que tenga y por mis propios pensamientos y conclusiones.
  No me importa hacerme conocida por mis tetas o mi culo, o por haberme acostado con tal, quiero que me conozcan por mi propia rebeldía.
  No quiero que me impongan -leyes- machistas, de que salir a la noche en mini falda sea “provocar” y que si me tocan el culo fue porque “me lo busqué”, quiero vestirme cómo se me dé la gana cada día de mi vida, y caminar por la calle sin que me violen con sus miradas babosas o con palabras intimidantes.
  No me importa no seguirle la corriente a los pelotudos, prefiero estar sola, aunque la soledad no sea buena consejera. 
  No quiero estar rodeada de gente por el simple hecho de estar entre el montón, quiero que la gente que me rodea sepa qué me pasa, qué pienso y qué siento, y yo saber de ellos. 
  No me importa ser “femenina” o ser “machona”, yo sencillamente soy. 
  No quiero casarme con un hombre antes de los treinta, en realidad, ni siquiera quiero casarme. Tampoco quiero que digan “ella es mi chica”, nadie es dueño de nadie.
  No me importa cagarme de hambre toda mi vida, pero jamás me venderé a la cosificación de las mujeres. 
  No quiero quedar embarazada por el lema de que “para algo está la mujer”, las mujeres estamos para lo mismo que están los hombres en el mundo, somos 50 y 50. 
  No me importa que me cataloguen “puta” o “incogible”, yo tengo relaciones sexuales con quien quiero y cuándo quiero.

NO QUIERO que hayan mujeres que no se atreven a mostrar su físico por no ser flacas, esqueletos, top models. NO QUIERO que hayan mujeres que vomiten a propósito o que coman menos de 2000 calorías para ser aceptadas en agencias de modelos o en ballets. 
NO QUIERO que se siga teniendo a la mujer como un objeto de deseo.
NO QUIERO seguir viendo publicidades de desodorantes, perfumes o preservativos con el hombre cómo un “capo” y la mujer cómo un simple tajo.
NO QUIERO que se continúe repitiendo que las mujeres manejamos peor que los hombres.  
NO QUIERO que ni hombres, ni mujeres comenten el tamaño de las tetas o del culo. 
NO QUIERO que las mujeres dejen de usar determinadas prendas al momento de salir al boliche, al bar o a donde fuese. Quiero que cada una use lo que le guste y lo que le quede cómodo. 
NO QUIERO que hayan mujeres que usen tacos porque “todas usan” y se banquen el dolor de juanetes y de columna. 
NO QUIERO que hayan mujeres que hagan cosas solo para ser “aceptadas”.
NO QUIERO que etiqueten a las niñas que se visten de rosa cómo “princesitas” y tampoco a aquellas que juegan al fútbol cómo “cachitos”.
NO QUIERO que se regale ropita celeste a los bebés y rosadita a las bebés.
NO QUIERO que hayan mujeres que se casan para darle el gusto a sus madres. 
NO QUIERO que hayan mujeres que se entreguen al comercio solo para tener una casa, irse de vacaciones cada verano y comprarse el último modelo de Citröen. 
NO QUIERO que se continúe con el machismo, por parte de los hombres y las mujeres de decir “esa es una puta” o “esa es una santa”. Tampoco quiero que existan “los galanes” o “los nerds”.
NO QUIERO que haya más cómplices de la trata de mujeres, porque sin clientes NO HAY TRATA.

No quiero que violen a ninguna mujer más. No quiero que maten a ninguna mujer más.

Y sepan que ¡Linda es la que piensa!

Fin a los modelos a seguir. 


Mili Pérez Piñeyrúa.
@chemili_  



No hay comentarios.:

Publicar un comentario