sábado, 14 de marzo de 2015

¡Feliz cumpleaños China!

LIBÉLULA MADRE. 


    Concepción Matilde Zorrilla de San Martín Muñoz nacía el 14 de marzo de 1922 para ser unos años después “La China”.
    Muchos dicen que la carrera del actor es cuestión de estudio, otros dicen que es pura chispa y otros que es necesario talento. Por lo general cuando escucho ese tipo de conversaciones y esa mezcla entre discusión y no sé qué…la recuerdo a ella. Si algo le faltaba a la querida actriz uruguaya (que espero nadie quiera robarla, con testimonios inventados de que es argentina o tal vez que proviene de China, porque ya a esta altura nada me sorprendería), pero bueno, retomando…si algo podía faltarle es el conjugar los tres elementos: estudio, talento y chispa. ¡Ay! ¡Chispa! Eso. Chispa…magia.
    Pisando distintos suelos, pasando por Londres, Nueva York, Buenos Aires, Montevideo, entre otras tantas ciudades pequeñas y recorriendo tantas rutas argentinas en las cuales siempre tiró el asiento pa’ atrás y se pegó una siesta. Acercándose a la gente con su físico de señora, con su piel madura y su boca prolijamente pintada de rojo (y con esa mirada pícara), ofreciendo sus personajes sobre innumerables teatros, y recibiendo a cambio que la elijan, que la quieran y que todos la recuerden. Aunque también siempre hubo lugar para prestar sin devolución algo de plata a aquellas personas que le contaban sus problemas, y la manera de remediar los mismos era con este acto. Y mi opinión con respecto a eso es que ella trabajaba para vivir, pero vivir en serio. No desde lo más simple de repetir la rutina como algo común o a cambio billetes, sino que su rutina era cada vez más llena de vida. Cada mañana se levantaba y cada noche se acostaba sabiendo que hacía lo que tenía ganas de hacer, sabiendo que se tomaba el trabajo como una bomba que explotaba felicidad; y ahí está el punto, vivía de lo que amaba.
    Por su cuerpo pasaron más de ochenta personajes y obras de teatro junto a la Comedia Nacional y extra a eso, más de cuarenta entre cine, televisión y más teatro del otro lado del río. Rompió reglas, conceptos e hizo de la opinión de los demás suelo para caminar; poco le importó qué dirían y fue ella. Mostrando todas sus facetas y su disposición corporal, enamoró al público. A la ama de casa que se sintió identificada con su personaje, al taxista que llegó de trabajar e hizo estallar de risa, y a los pibes que cada noche veían a través de una pantalla de 20 pulgadas a “la señora graciosa”. Generó una amplia gama de público, a tal punto que cantidad de jóvenes le mandaran cartas expresando “me gustaría tenerte cómo abuela”; aunque China bromeaba que le jodía…
    Optimista, de mente abierta, revolucionaria y fanática del chocolate, características que la describen, que la muestran, que la desnudan. Una vez leí que si se algo se puede soñar, ese algo también se puede hacer, e indirectamente y sin quererlo fue lo que nos demostró, lo que nos dejó clarito. Fue lo que quiso. Lo que soñó, según ella, desde que nació. Entre otros tantos artistas buscadores de un país más justo y mejor, votaba al Frente Amplio e indignada le preguntaba a Carlos Perciavale como era capaz de votar al Partido Blanco (“¿Mi mayor sueño? Que alguien reaccione y diga: ¡Estamos viviendo muy mal!, que alguien comprenda que lo que pasa en el mundo no es humano ni es cristiano...Porque detrás de todo lo malo que pasa está el signo pesos...”). Compartía los mismos colores por su equipo de fútbol, pero en su corazón y seguro en su tumba, el único equipo que está pintado es el de las dos caretas de teatro y su estadio favorito es el Teatro Solís.  
    Abriendo su camino como una libélula, escribiendo su futuro a su mejor estilo y viviendo cada función cómo un estreno…
    ¡La China! La de la voz graciosa, la de las frases pegadizas y memorables, la de Pocitos, la hija de, la viciosa de la Coca Cola, la ganadora de premios, la bella mujer que no tuvo hijos, la uruguaya, la actriz…

    93 años nos separan de tu nacimiento, y aunque tu físico haya acabado el 17 de Septiembre del pasado año, tu alma de diamante sigue presente en el aire…
                                                      Gracias por tu arte.

Tu eterna admiradora, 


Milagros Pérez.

@chemili_ 


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